El círculo vicioso del marketing en buscadores (SEM)



Hoy en día, los motores de búsqueda gozan de una gran popularidad, ya que regulan eficazmente el tráfico de los consumidores. No es de extrañar, entonces, que el marketing en buscadores (SEM) sea aceptado por los profesionales del marketing como un precio justificado para lograr clientes.

Pero, y esta es quizás una opinión poco común, nada erosiona más a las marcas que el concepto de SEM.

El SEM es como una adicción

SEM debería ser rebautizado como “descuentos” en motores de búsqueda; marketing es un nombre equivocado. En realidad, es una adicción paradójica. A los profesionales del marketing les encanta experimentar con los motores de búsqueda y gastar en ellos, pero este gasto sólo logra que estos algoritmos sean más potentes y que sus propias marcas pierdan relevancia.

Los usuarios de Internet raramente escriben directamente la URL completa de una marca. En su lugar, los usuarios suelen buscar la marca en un motor de búsqueda. Como el nombre de la marca se escribe como una cadena de búsqueda, existe el riesgo de perder clientes ante los competidores.

Para atraer a su público objetivo, los competidores le ofrecerán un producto alternativo más barato con especificaciones similares. Esto crea un ambiente propicio para la guerra de precios, lo que ha hecho que las marcas se apresuren a pagar a los motores de búsqueda por su cuota de mercado.

Fácil viene, fácil se va

Pero siendo realistas, un cliente adquirido en un motor de búsqueda a través de una buena estrategia SEM puede perderse con la misma facilidad por la estrategia SEM de otra marca. Al final, no importa el ganador de la marca, el crédito siempre va al motor de búsqueda.

Por lo tanto, cada centavo gastado en marketing en buscadores aumenta las ganancias y la fuerza de la marca del buscador. El marketing en buscadores es un modelo comercial en el que una marca gana clientes pagando al buscador y luego ofreciendo un descuento. ¿Suena como algo sostenible?

Pero no todo está perdido

Todavía existen modelos de negocio que le permiten aumentar los ingresos sin depender de los motores de búsqueda. Después de todo, el comercio y el comercio al por mayor no son fenómenos nuevos.

La verdadera indicación de una marca fuerte es la voluntad de sus clientes de pagar ese “extra” por sus productos por encima de los de sus competidores. Ahí radica el misterio de la construcción de la marca. Posicionar la marca a través de la comunicación, es decir, una mezcla de publicidad tradicional impresa y televisiva con una buena dosis de publicidad en Internet y en vídeo, sigue siendo un arte.

Sin embargo, una gran parte de los recién llegados a esta nueva era del marketing está más contenta centrándose en los ingresos transaccionales a través del marketing en buscadores. Los profesionales del marketing que también son expertos en comunicación son una raza poco común.

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